Reescribir

A punto de terminar el año, llega el momento inevitable de mirar atrás. No siempre es agradable, y menos con este 2016 en el que basta reflexionar un poco para recordarlo con palabras como “crisis”, “refugiados”, “Siria” o “Brexit”. O las muertes, como hitos de un camino que hemos recorrido involuntariamente: las mil anónimas, las que han llegado a nuestras pantallas como un puñetazo, o las que llevan un nombre propio que todos conocemos, que recordamos porque en algún momento de nuestras vidas hicimos nuestra su canción. Pienso en Leonard Cohen y en Marianne.

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Y al pensar en todas las cosas que cambiaría de este año, se me ocurre que es una de las razones de ser de la tozuda actividad de escribir, que a veces parece inútil y sin sentido. ¿Para qué escribir? Tal vez porque la página en blanco es generosa y nos deja contar la historia como queremos, nos permite reescribirla a placer. Son buenos aliados, el blanco del papel  y el negro de la pluma (el resplandor de la pantalla y el teclado desgranando palabras) cuando escribimos y recreamos la vida, lo soñado, el pasado. En ellos caben toda la compasión, toda la verdad y también todas las mentiras del mundo.

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Obra de Yamamoto Baiitsu, artista japonés del siglo XVIII. 

¿A quién no le gustaría reescribir el 2016? Tal vez no todo, solamente un pedazo, lo suficiente como para convertirlo en la novela perfecta, en el desenlace que deshace todos los nudos, en el final si no feliz, al menos justo. Hay muchas cosas de mi 2016 que me gustaría reescribir, y también otros fragmentos  de los que no cambiaría ni una coma. Uno de ellos, ya lo sabéis si me seguís por redes sociales o si leéis este blog, es que mi tercera novela histórica, La perla de Montlaurèl, saldrá publicada por Ediciones B en 2017. Espero con muchas ganas contaros más cosas muy pronto.

Me seduce ver la vida como el camino que escribimos, cuando nos dejan, como podemos, rememorando detalles, borrando otros. Reescribir lo real para alcanzar la novela ideal. Un buen plan para el año que viene.

Claudia Casanova escritora de novela histórica La perla de Montlaurèl La dama y el león La tierra de Dios Ediciones B

Con mi mujer favorita, despeinada y feliz, sonrisa al viento, os deseo un Feliz Año Nuevo.