De preguntas ansiosas y lecturas recientes

Entre las preguntas que me llegan de los lectores que recuerdan con cariño La dama y el león y también mi segunda novela, La tierra de Dios, está la siguiente: “¿Para cuándo la tercera?”. En eso comparten interés y preocupación por mi agente literaria, mi madre y mi marido (por este orden de ansiedad). Mi agente porque desde el 2009, en que se publicó La tierra de Dios han pasado ya la friolera de 3 años y me dice (y yo confirmo, como profesional de la edición) que los lectores olvidan muy pronto. Mi madre también se preocupa porque al fin y al cabo, mi madre es. Mi señor marido y marido señor se preocupa menos, porque es un hombre paciente y también es profesional de la edición y sabe que a los autores no se les puede azuzar: que o escriben cuando quieren, o no querrán lo que escriban. Por eso es el que se toma mi pausa con más tranquilidad.

Y se lo agradezco, porque así puedo escabullirme y echar una lectura rápida, sin sentirme culpable por no estar tecleando incansable, a libros que me apetecía revisar y otros que me apenaba no haber podido leer: sirva la siguiente lista para no ser más que eso, una lista de lecturas recientes, gozadas y quizá por eso, porque he robado tiempo para leerlas, doblemente gozadas.

David Copperfield, de Charles Dickens (Penguin)

Wake Up, Sir, de Jonathan Ames (¡Despierte, señor!, ed. española en Principal de los Libros)

Viaje a Oriente, de Gustave Flaubert (Ed. Cabaret Voltaire)

The Complete Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle  (Penguin)

Río profundo, de Shusaku Endo (en preparación, Ático de los Libros)

El enorme tiempo, de Giuseppe Bonaviri (Sajalín Editores)

(Y aquí, después de mi hábil esquivar a la pregunta de marras, contesto: más pronto que tarde, porque si bien estoy de acuerdo en que no es prudente publicar un libro tras otro, como si de salvas al reino se trataran, una cosa es dejar reposar la escritura y otra embelesarse con los posos del café).

Insuperable W.C. Fields en "David Copperfield".

Insuperable W.C. Fields en “David Copperfield”.