Distancias

“El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares”, es una cita de Tennessee Williams, en El zoo de cristal, que releí en un libro que acabamos de publicar. Vi la obra de teatro (la película: casi todo el teatro que he visto ha sido en el cine, mi cuarta pared una pantalla) y escuché esa frase demasiado joven para entenderla, el peso de cada palabra enorme y terrible, como una sentencia. Hay libros, ideas, miradas y mentiras que solamente desciframos con los años.

Tiempo y distancia: alejarse de lo cotidiano, abrir la mirada y comprender(se). Los displicentes dicen que no debería ser necesario viajar para conocerse mejor. Yo jamás he aprendido tanto como cuando he cruzado fronteras: hay algo en la distancia que libera. Con el tiempo me pasa lo mismo: a medida que transcurre, leo el pasado como una historia que no conocía, con un argumento nuevo. A veces es una comedia o una farsa, y otras, no.

Tiempo y distancia son los escultores que toman las piedras que cargamos en el corazón y las pulen hasta convertirlas, si no en belleza, al menos en verdad.

Claudia Casanova La dama y el león La tierra de Dios novela histórica