En la muerte de Delibes


Recuperar el ejemplar descosido de “El príncipe destronado”. Comprar su correspondencia con el editor Josep Vergés. Volver a leer su prosa enjuta en “El camino”.  Conmiserarse de “Los santos inocentes”. Contemplar la lucha de religiones en “El hereje”. Quedarse parado frente a “La sombra del ciprés es alargada”. Velar por siempre las “Cinco horas con Mario”.