El editor al desnudo

Disfruto de un interesante y bien documentado artículo en el ABC digital describiendo la relativa caída de ventas de libros que se ha producido durante el año 2009, y que las editoriales han soslayado gracias a las grandes cifras de unos pocos títulos (Larsson y Brown en el caso de Planeta, o Murakami y Mankell en el de Tusquets). También se habla de la menor venta media de títulos que en otras circunstancias se hubieran convertido en modestos éxitos o de fondo asegurado en la librería. Sin dejar de ser preocupante, la combinación de títulos exitosos y fondo de venta “sorda” que se detalla en la noticia ha sido característica del sector, tal y como explica André Schiffrin en el siempre recomendable y cada vez más escalofriantemente certero libro La edición sin editores.

El elemento diferenciador es (también como siempre) la magnitud -algunos lectores del buen cuentista Quim Monzó podrían añadir de la tragedia, pero el melodrama sólo funciona con Garbo, Greta, hermosa sueca A.L. (antes de Larsson)-. Se venden más ejemplares de los pocos títulos y menos de los muchos. ¿Debería preocuparnos eso si la media de venta se mantuviera, por ejemplo, en ese próximo 2010, una vez superado el pánico de los primeros meses del 2009? A los editores que buscan construir un catálogo a largo plazo, no: la eterna espada de Damocles ha sido y es encontrar el libro rentable de la temporada, sabedores que en la búsqueda se publicarán otros de más discreta venta (muchos o pocos, de ese sabio equilibrio depende la viabilidad económica del editor). Será más duro el contexto y más recios los que sobrevivan, nada más y nada menos. Vamos, la hora de la verdad, en dónde las vacuidades (de cualquier tipo: editoriales y económicas) se pagarán caras. En ese sentido, y añadiendo el factor X del e-book -desconociéndose aún el modelo de negocio que surgirá de la pócima, hija de aprendices de brujo en la que todos hemos echado nuestros ingredientes- se abre un año 2010 apasionante para el sector editorial. Como diría otra gran diva del cine clásico: “Fasten your seatbelts, it’s going to be a bumpy ride!“. ¿Y cómo decirle que no a Margo Channing? Yo ya tengo reservado el asiento en primera fila 🙂

PS: Para los que preguntan dónde está el “editor desnudo”, aclaro que no soy yo, ni me consta de tales imágenes de otros colegas de profesión. Es una referencia al título en castellano (Eva al desnudo) de “All about Eve“, dónde aparecen además de Margo Channing (Bette Davis), una tiernísima Marilyn, “licenciada de la escuela de arte de Copacabana” y el mortífero Addison DeWitt (George Sanders).

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